Cómic en 24 Horas (Conclusiones)

Una vez hecho el experimento, creo que va siendo hora de que comente lo que he sacado en claro de él. Quiero que conste que todo lo que voy a decir lo baso en mi experiencia personal y que tampoco quiero que afecte en la decisión de cada uno que quiera realizar el reto del Cómic en 24 Horas o no.

Cuando leí el Making Comics de Scott McCloud y, de manera posterior, vi los resultados de la maratón de 24 horas que se hizo en la última edición del Salón del Cómic de Angouleme me picó mucho el gusanillo de probar este reto con tal de ponerme a mí mismo a prueba como dibujante de historietas, además de el añadido de que a priori me pareció algo que resultaba divertido de hacer. Nada más lejos de la realidad.

El oficio de dibujante de cómics es uno de los más solitarios que existen, esto es una verdad muy asumida dentro del mundillo. Y es un factor que en un principio no tuve muy en cuenta pero que luego a la hora de hacer el experimento me afectó muchísimo. Normalmente un 24hCómic se hace en compañía de otros dibujantes pero yo me atreví a hacerlo solo primero porque no contaba con nadie con quien hacerlo conjuntamente (tampoco lo busqué mucho pero bueno, preferí hacerlo así) y segundo, porque estúpidamente pensé que era una montaña que podía escalar por mi propia cuenta y riesgo. Lo que acabó siendo fue una prueba en la que sufrí muchísimo por distintos factores de presión:

1) Por el hecho de estar completamente solo en casa, a pesar de que conté con el apoyo vía redes sociales y a que me tomé mis descansos hora tras hora. El sentimiento de soledad, convengamos, en muchas ocasiones puede convertirse en algo bastante angustioso.

2) Por ese “contrato invisible” que haces con el reto de estar obligado a hacer una página cada hora quieras o no. Al principio te lo tomas con cierta alegría y jolgorio pero reconozcámoslo, a las 10-12 horas te sientes un poco esclavo del propio reto.

3) Por la historieta en sí que hice. Sinceramente no estoy muy contento del resultado, creo que es muy superficial, insulsa, vacía de contenido y tonta. Normalmente estoy acostumbrado a hacer historietas en las que elaboro un guión previo y realizo una búsqueda de documentación para llevarlas a cabo (y la mayoría de las veces no me salen como yo esperaba). Y cuando estás haciendo algo que en el fondo sabes que no te gusta, que no te representa, y durante tantas horas y sin dormir, se acaba convirtiendo en un factor de presión muy fuerte.

4) Por la posible audiencia que me estuviese viendo en el desarrollo de la experiencia. Cuando un dibujante hace un tebeo lo hace, más allá de la intención lucrativa (que en este caso no ha habido y dudo que la haya), es porque espera que su cómic guste al mayor número de personas posibles (por esa misma intención lucrativa por una parte y por otra porque para algo lo estás dibujando). Algunas personas de la poca audiencia que tuve me han dicho que les ha gustado la historieta por algunos conceptos concretos que he metido.  No voy a echar por tierra las valoraciones positivas que me ha brindado ese público pero no puedo evitar sentir que les he decepcionado por el hecho que el cómic que he dibujado no me gusta.

Estas cuatro razones son las que han hecho que no hiciera las 24 páginas y tuviera que acogerme a lo que el Sr. McCloud llama la Variante Gaiman (no sé si será en referencia a Neil Gaiman) con lo que al final hice 22. Y tras hacer todo este montón de páginas lo que siento por una parte es frustración por no haber podido completar el reto, por no haber hecho un tebeo con un mínimo de “dignidad” para mí y por ver que como dibujante no soy capaz de improvisar una historieta que a mí me convenza y que tenga un mínimo de sentido (ya que convengamos, es una historieta MUY marciana). Sin embargo por otra me ha servido para darme a mí mismo una “hostia” de humildad para darme cuenta de que como creativo me queda aún mucho camino por recorrer (algo que ya tenía asumido pero ahora más) y también para ver desde cierta perspectiva si me merece la pena seguir en esto del dibujo o no, de mi talento (que yo creo que no tengo y a la vista está) para generar historias de calidad. El tiempo dirá si todo esto que me ha aportado el Cómic en 24 Horas me servirá para algo o no.

A tod@s aquell@s que quieran sumarse al reto, darles algunos consejos: que estén seguros al 100% de que poseen una fortaleza mental fuerte, que procuren dibujar una historia lo más sencilla posible y sin meter conceptos “marcianos”, que hagan el reto junto a otras personas (la competencia sana en esta experiencia creo que es vital) y que procuren no agobiarse en la medida de lo posible por los factores de presión que he comentado en este post.

Y ahora, toca pasar página y hacer otra cosa 🙂

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2 comentarios

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2 Respuestas a “Cómic en 24 Horas (Conclusiones)

  1. Beatriz

    Buf, si te sirve de consuelo, este reto me ha dado miedo puro desde que lo oí por primera vez. Y mira que soy la reina de las entregas a última hora, pero un cím de 24 o 22 páginas en 24 horas… Ni de coña, no sería capaz de llegar a las 10.

    Bastante mérito tiene que te hayas planteado hacerlo porque sí.

  2. SAN

    Personalmente Bartu, a pesar de q hayas acabado destrozao (q persona en la faz de la tierra no hubiera acabao hasta los cojowevos xD) que no te acabe de gustar el resultado, y todo lo demás…yo cuando vi que ibas a hacer lo de 24h lo primero q pensé fue: dioSSs tienes una fuerza de voluntad increiblexD que es normal q trabajar bajo presión bloquee, q todo ser humano es imperfecto y nos pasa tbn. A pesar de todo, tienes cualidades bastante importantes que quizás no te las hayan dicho; perseverancia, voluntad, madurez, fuerza y ganas.
    A mi el resultado si te digo la verdad me importa un pimiento, xq lo realmente se ha visto ha sido lo último y creo qué ahi el gran mérito, tanto si has hecho 84 pgs como 20.Lo has intentado que es más que no hacer nada.
    Deja que fluyan las cosas, y valora más las cosas buenas, si no harás realidad las malas.
    Espero haberte animado n_n..